No tiene nada que ver con que yo no sea cristiana; siempre he estado la noche del veinticuatro de diciembre frente a un árbol de navidad. Lleno de regalos para algunos.
Para mí hace muchos años que dejó de ser una fecha especial. Prefiero el año nuevo. No es una excusa para ser feliz; tampoco para sentirme peor. Es simplemente una noche más, con luces de colores y villancicos que todos se saben de memoria. Nada que no pueda hacerse en cualquier noche del año. Una noche más, y por supuesto sin regalos, como siempre. No recuerdo una sóla vez que me hayan regalado lo que yo quería. Creo que sí, una sóla; y tras el regalo, muchas veces reclamando lo caro que costó. Y aunque me digan que la navidad es más que regalos, tras esa patética humildad todos queremos abrir un regalo muy grande y pesado, y que sea mejor que el de todos los demás. Se vuelve pecado el querer tanto cuando ese deseo se convierte en una sombra oculta de la fraternidad y el amor navideño. Y si la navidad es más que regalos, ¿ese más es la familia? Quizás; yo ya no tengo familia. Y no quiero esforzarme en sonreír y hacer como que no pasa nada, como que no me importa no tener regalos ni familia. Creo que ninguna persona se merece tanto de mí. Quiero terminar el camino como corresponde, sin hacer menos y tampoco hacer más, y después, sonreír sin ningún peso en la espalda. Por lo menos he aprendido qué cosas no debo repetir; lo malo es que parece que tampoco sé cómo hacerlo mejor.
No sé qué diferencia habría entre no haber llorado nada o haber llorado más. De todas formas aún tengo ganas de llorar. Es lamentable que tenga que irme con esta sensación amarga en el alma. Lo juro, nadie lo lamenta más que yo. Es fácil pedir perdón y preguntar qué hacer para enmendar el error, sobre todo cuando es evidente que no se puede hacer nada. Incluso litros de lágrimas no son suficientes para hacer ver lo desgarrador que es oír que la persona que te jura que es quien más te ama en el mundo simplemente se olvidó de ti -por segunda vez-, que no le importó que no va a verte en doce días -sí suena poco; a menos que vivas cada segundo-, que sabe que para ti la navidad va a ser un infierno. Triste es poco decir. No exagero, por experiencia aprendí que es algo importante para mí. No sé cómo estoy tan llena de esperanza, será que es lo único que me pone en pie. Es como si el punto de apoyo se volviera más alto y se me hiciera más y más difícil alcanzarlo. Será que lo que tengo al lado también a veces se hace muy pequeño para mi altura, o muy lejano tal vez. Muy ajeno, muy fuera de mí.
Feliz Navidad.
Para mí hace muchos años que dejó de ser una fecha especial. Prefiero el año nuevo. No es una excusa para ser feliz; tampoco para sentirme peor. Es simplemente una noche más, con luces de colores y villancicos que todos se saben de memoria. Nada que no pueda hacerse en cualquier noche del año. Una noche más, y por supuesto sin regalos, como siempre. No recuerdo una sóla vez que me hayan regalado lo que yo quería. Creo que sí, una sóla; y tras el regalo, muchas veces reclamando lo caro que costó. Y aunque me digan que la navidad es más que regalos, tras esa patética humildad todos queremos abrir un regalo muy grande y pesado, y que sea mejor que el de todos los demás. Se vuelve pecado el querer tanto cuando ese deseo se convierte en una sombra oculta de la fraternidad y el amor navideño. Y si la navidad es más que regalos, ¿ese más es la familia? Quizás; yo ya no tengo familia. Y no quiero esforzarme en sonreír y hacer como que no pasa nada, como que no me importa no tener regalos ni familia. Creo que ninguna persona se merece tanto de mí. Quiero terminar el camino como corresponde, sin hacer menos y tampoco hacer más, y después, sonreír sin ningún peso en la espalda. Por lo menos he aprendido qué cosas no debo repetir; lo malo es que parece que tampoco sé cómo hacerlo mejor.
No sé qué diferencia habría entre no haber llorado nada o haber llorado más. De todas formas aún tengo ganas de llorar. Es lamentable que tenga que irme con esta sensación amarga en el alma. Lo juro, nadie lo lamenta más que yo. Es fácil pedir perdón y preguntar qué hacer para enmendar el error, sobre todo cuando es evidente que no se puede hacer nada. Incluso litros de lágrimas no son suficientes para hacer ver lo desgarrador que es oír que la persona que te jura que es quien más te ama en el mundo simplemente se olvidó de ti -por segunda vez-, que no le importó que no va a verte en doce días -sí suena poco; a menos que vivas cada segundo-, que sabe que para ti la navidad va a ser un infierno. Triste es poco decir. No exagero, por experiencia aprendí que es algo importante para mí. No sé cómo estoy tan llena de esperanza, será que es lo único que me pone en pie. Es como si el punto de apoyo se volviera más alto y se me hiciera más y más difícil alcanzarlo. Será que lo que tengo al lado también a veces se hace muy pequeño para mi altura, o muy lejano tal vez. Muy ajeno, muy fuera de mí.
Feliz Navidad.
I'm not a perfect person
there's many things I wish I didn't do
but I continue learning
I never meant to do those things to you
and so I have to say before I go.
That I just want you to know
I've found out a reason for me
to change who I used to be
a reason to start over new
and The Reason is you.
I'm sorry that I hurt you
it's something I must live with everyday
and all the pain I put you through
I wish that I could take it all away
and be the one who catches all your tears.
That's why I need you to hear
I've found out a reason for me
to change who I used to be
a reason to start over new
and The Reason is you...
and The Reason is you...
and The Reason is you...
and The Reason is you.
I'm not a perfect person
I never meant to do those things to you
and so I have to say before I go.
That I just want you to know
I've found out a reason for me
to change who I used to be
a reason to start over new
and The Reason is you.
I've found a reason to show
a side of me you didn't know
a reason for all that I do
and The Reason is you.
there's many things I wish I didn't do
but I continue learning
I never meant to do those things to you
and so I have to say before I go.
That I just want you to know
I've found out a reason for me
to change who I used to be
a reason to start over new
and The Reason is you.
I'm sorry that I hurt you
it's something I must live with everyday
and all the pain I put you through
I wish that I could take it all away
and be the one who catches all your tears.
That's why I need you to hear
I've found out a reason for me
to change who I used to be
a reason to start over new
and The Reason is you...
and The Reason is you...
and The Reason is you...
and The Reason is you.
I'm not a perfect person
I never meant to do those things to you
and so I have to say before I go.
That I just want you to know
I've found out a reason for me
to change who I used to be
a reason to start over new
and The Reason is you.
I've found a reason to show
a side of me you didn't know
a reason for all that I do
and The Reason is you.
...¿todavía me amas?



